Compite con 14 candidatos por la silla del Distrito 26 de Astoria, Woodside, Sunnyside y Long Island City. Tiene sus ojos puestos en ser la líder que acabe con «la mafia de los albergues»

Las elecciones primarias están a la vuelta de la esquina, y de cara a esa cita electoral del 22 de junio, el ruedo político sigue calentando motores en los diferentes rincones de Nueva York. Y en el condado de Queens, Glennis Gómez, madre soltera, de origen dominicano, está con una campaña activada para ocupar la silla del Distrito 26 al Concejo Municipal que deja Jimmy Van Bramer, de la mano de un escuadrón de voluntarios y cero financiación de corporaciones contra las que lucha.

La organizadora comunitaria, sobreviviente de violencia doméstica, quien pasó de tener estabilidad económica trabajando en posiciones destacadas como programadora del congresista Adriano Espaillat, a vivir en un albergue, asegura que su experiencia de vida será su mejor arma para pelear “con dientes y agallas” para acabar con la que llama “la mafia de los albergues”, con la complicidad de la Ciudad.

Glennis Gómez, la única latina que compite contra otros 14 candidatos por el populoso distrito, que incluye vecindarios como Astoria, Woodside, Sunnyside y Long Island City, de 41% anglo, 32% hispanos, 18% asiáticos y 9% negros, asegura estar lista para llevar sangre nueva al Concejo Municipal y ser esa líder con la que muchos pueden identificarse.

¿Por qué está buscando ser la concejal por el distrito 26?
“Porque lo siento como un llamado, como mi obligación. Yo soy una mujer muy espiritual y estoy bien preparada y se que de la mano de Dios puedo pelear por mi comunidad desde el Concejo, que tanto apoyo necesita más ahora en tiempos de crisis. Soy la única mujer latina y afro entre los 15 candidatos que hay en la boleta electoral del distrito 26 y son mis experiencias vividas, similares a las de muchos residentes, como haber vivido en albergues, las que me permiten entender mejor lo que sufre nuestra gente. Además tengo la experiencia de haber trabajado en gobierno, conozco el sistema. Trabajo en el Departamento de Educación, y ahora quiero luchar por la dignidad, la igualdad y mejores condiciones para los neoyorquinos”.

¿Cómo piensa usar sus experiencias personales para promover leyes que cambien dinámicas actuales?
“De muchas maneras. Por ejemplo, yo sufrí violencia doméstica y duré casi dos años en albergues, y fue allí que experimenté con mi niño pequeño el sistema en carne propia. Y aunque estuve agradecida, porque tuve un techo, también me di cuenta de la mafia que tiene la Ciudad, donde se lucran del dolor ajeno, cobrando $5,000 mensuales por tener a la gente allí, cuando por menos dinero la Ciudad pudiera ubicar a individuos y familias en sus propias viviendas. Por eso mi meta principal es poner fin a esa mafia, a través de acciones legislativas, y hacer que las personas que son desamparadas sean tratadas con dignidad, que tengan sus espacios, que se ponga fin a esa mafia, y de paso si uno hace las matemáticas, se da cuenta que la Ciudad puede ahorrar mucho dinero, que puede usarse en otros programas de ayuda”.

¿Cuál es su plan entonces para los albergues?
“Voy a impulsar que se cierren los albergues por completo. Es algo que se puede hacer y se debe hacer para acabar con esa mafia. A muchos desamparados se les envía el mensaje subliminal de que si entran a un albergue, serán prioridad para tener un apartamento en NYCHA, donde pagarás 30% de tu ingreso, pero como Ciudad podemos ponerlos en sus propios apartamentos gastando menos de lo que pagamos en impuestos. Está cobrando $175 por noche y eso no resuelve el problema”.

¿En qué planes concretos va a trabajar si llega al Concejo Municipal?
“Es urgente que creemos nueva vivienda asequible y puede hacerse. Hay muchos edificios de lujo, a los que tenemos que exigirle que aumente los cupos de vivienda asequible, porque la única vivienda pública que tenemos es la de NYCHA y se está cayendo a pedazos. La gente allí vive con depresión, ansiedad y hay que darles mejores concidiciones. Por eso también quiero promover un plan para ayudar a víctimas de violencia doméstica a que tengan acceso a programas que les den herramientas para ser idependientes, que puedan regresar a la universidad, sacar su GED, aprende inglés, equipar a nuestras familias, incluyendo a indocumentados, porque la base de todo es la educacion”.

¿Y cómo ayudaría concretamente a los latinos?

“Urge que los latinos estemos en las prioridades de la agenda de la Ciudad, que creen más empleos, programas after school, más acceso a educación de calidad, que se incremente la diversidad en escuelas, que podamos conectarlos a más servicios,  y yo puedo ayudar a hacerlo, porque lo que ha faltado es mayor liderazgo. Yo lo tengo y estoy lista para darme esa pelea. Yo tengo las agallas, soy peleadora y tengo la confianza en mí misma y en Dios, de que podemos hacer que el distrito 26 sea ejemplo para Nueva York”.

Publicaciones Relacionadas